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La formula “Justa” de Mammaterra para crecer en pandemia.

 

Firma chilena está apostando por un modelo de franquicias para expandir su cadena, tanto en Chile como en otros mercados.

Los primeros meses de 2020 no fueron los mejores para Mammaterra, restaurante vegetariano que se autodenomina como la primera cadena de comida rápida saludable del país.

Apenas con tres años de operación y cuatro locales -una franquicia en Peñalolén y en Pedro de Valdivia, en la Región Metropolitana; además de restaurantes en Puerto Varas y Puerto Montt, ciudad donde la idea tomó forma en abril de 2017- el emprendimiento chileno sufrió los embates de la crisis sanitaria que lo dejó con pérdidas estimadas de $ 300 millones. El panorama se veía complejo. De ahí que los socios Nicolás Pacheco, Natalia Pozo y Javier Ruiz – quienes pasaron de la industria del turismo a la gastronómica- buscaron alternativas para hacer frente a la pandemia lo más rápido que podían.

Su modelo de negocios hoy tiene dos caminos de expansión. En el primero, buscan diferenciarse de otros restaurantes gastronómicos de comida vegetariana por cocinar productos saludables. Según uno de sus socios cofundadores, Nicolás Pacheco, al inicio del proyecto viajaron a otros mercados de Latinoamérica buscando opciones similares y no la encontraron. Se dieron cuenta que podían ser los pioneros en vender esta alternativa. «Encontramos un nicho donde estaba la oportunidad de ser los primeros en el fast food de comida saludable y hamburguesas vegetarianas», cuenta Pacheco.

El segundo va de la mano del negocio en sí mismo y por medio del cual encontraron la respuesta para sobrellevar la crisis por el Covid-19: el modelo de franquicias. Si bien desde antes de la pandemia ya venían trabajándolo, la crisis sanitaria los obligó a profundizarlo desde otra mirada.

El segundo va de la mano del negocio en sí mismo y por medio del cual encontraron la respuesta para sobrellevar la crisis por el Covid-19: el modelo de franquicias. Si bien desde antes de la pandemia ya venían trabajándolo, la crisis sanitaria los obligó a profundizarlo desde otra mirada.

En ese escenario, Pacheco, explica que desarrollaron su propio negocio de franquicia «justa», donde franquiciado y franquiciante trabajan colaborativamente. Lo anterior significa que los inversionistas sean colaboradores de la marca y participen en las reuniones de directorio. Además, pagan por mantener la marca solo cuando hay utilidades. Poco a poco comenzaron a notar que los inversionistas confiaban en este modelo «más justo» de colaboración, lo que desencadenó un alza en la venta de franquicias. Explican que, si antes vendían una franquicia anualmente, hoy están llegando a vender siete. Proyecciones de operación

Con lo anterior, sus metas también comenzaron a ser más ambiciosas. Para este año el objetivo es abrir 12 tiendas de Mammaterra en Chile. Ya han implementado restaurantes en Av. Apoquindo, Providencia, Ñuñoa y otra ubicada en Santiago Centro. Los otros puntos estratégicos pensados para instalar los locales son El Golf o La Dehesa. A largo plazo quieren expandirse hacia otros mercados. «Queremos abrir 10 tiendas más en Santiago y cinco en regiones en 2021, donde estimamos vender $ 2.600 millones en total. En dos años, queremos internacionalizar la marca hacia Perú, Colombia y Brasil. Queremos tener al menos una tienda en cada capital», detalla Pacheco.

Y es que según el cofundador de Mammaterra, ya han recibido algunas ofertas para aterrizar en estos países.

Pero, ¿qué hizo a los inversionistas apostar por esta marca en la industria? Una de las razones se entendería porque, según Pacheco, analizan un cambio en las preferencias del consumidor. Observan que la pandemia ayudó a posicionar el concepto de «alimentación saludable» como forma de resistirse al virus. Este cambio en el paradigma, «terminó por convencer a los inversionistas en apostar por Mammaterra, porque la venta de comida saludable es el futuro», concluye Pacheco.